Fumar en el embarazo daña el cerebro del bebé


Hoy voy a contarles que fumar en el embarazo daña el cerebro del bebé. Muchos estudios, movilizados por las grandes compañías tabacaleras habían dicho que fumar no afectaba al feto en el vientre materno, pero esto ha sido desmentido y pasaré a explicarles el por qué.

fumar daña al bebé

Las sustancias tóxicas que posee el tabaco afectan o dañan el cerebro del bebé cuando se encuentra en la panza de la mamá. Ya todos sabemos que fumar afecta no solo a la salud de quien lo hace con frecuencia o esporádicamente, sino que también afecta a quienes comparten el ambiente con esas personas puesto que estarían respirando el humo expulsado por los fumadores.

Por supuesto, los gigantes de las tabacaleras hacen lo posible para ocultar los efectos adversos de este mal tan adictivo que por suerte no he caído en el, pero si lo ha hecho muchísima gente y mientras se mientan diciendo que no hace mal fumar uno o dos por día, existen aquellos que se fuman uno o dos atados al día. Pero lo peor es cuando lo hace una embarazada, ya que fumar daña el cerebro del bebé en el embarazo.

Las consecuencias anunciadas en los párrafos anteriores fueron probadas y analizadas por Mikael Ekblad y dos colaboradores, todos del Turku University Hospital en Finlandia, y el artículo escrito y firmado por ellos fue publicado en “Acta pediátrica” (2015).

Estudios hechos por los científicos han podido demostrar que las sustancias tóxicas del tabaco dañan la formación de conexiones nerviosas entre las neuronas y pueden afectar la supervivencia celular. Además se dice que los bebés expuestos a estas sustancias presentan signos de estrés, son más excitables y demandan mayor atención y contacto, signos claros de adicción.

no a fumar

En cuanto a mal formaciones se puede decir, con respecto al artículo publicado por Ekblad, que los bebés presentan un menor crecimiento de la cabeza por el volumen del tamaño del cerebro en los niños recién nacidos, y otro cambio se da en el comportamiento y en las funciones cerebrales. Esto se representa en casi medio centímetro menos en las cabezas de los recién nacidos.






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